Hemorroides y embarazo

El embarazo y el parto vaginal espontáneo son factores que generan predisposición para el desarrollo de hemorroides en las mujeres. Esto es debido al aumento de la presión intraabdominal a causa del crecimiento uterino, el aumento en el volumen sanguíneo (de aproximadamente un 30%), los cambios hormonales y el estreñimiento, que se produce en aproximadamente el 38% de las mujeres embarazadas.

Los informes clínicos demostraron que las hemorroides son más frecuentes en el último trimestre del embarazo y en el primer mes después del parto.

Alrededor del 25% al 35% de las mujeres embarazadas han sufrido hemorroides.

La trombosis de las hemorroides externas afecta al 8% de las mujeres durante el último trimestre del embarazo y al 20% de las mujeres inmediatamente después del parto. La prevalencia de hemorroides sintomáticas en mujeres embarazadas es mayor que en mujeres no embarazadas, y, se vuelven más comunes con el aumento de la edad y la paridad.

La combinación de varios factores hace que las hemorroides sean una ocurrencia común en el embarazo.

  • Primero, el agrandamiento del útero aumenta la presión intraabdominal en las venas pélvicas y la vena cava inferior.
  • En segundo lugar, hay un aumento en el volumen de sangre circulante de 25% a 40% durante el embarazo.
  • En tercer lugar, los altos niveles de progesterona en circulación conducen a la relajación de las paredes venosas y reducen el tono venoso. La disminución de la motilidad intestinal inducida por el embarazo conduce al estreñimiento, lo que hace que la mujer embarazada sea más propensa a las hemorroides. Las dosis altas de suplementos de hierro en vitaminas prenatales también aumentan el estreñimiento. (3)